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Arraigados en El

Mauricio Cifuentes 18/01/2026 40 min 86 vistas
Pasaje

Jeremías 17:7-8; Colosenses 2:6-7

Introducción
- La salud de un árbol depende de la profundidad de sus raíces
- Así también la salud espiritual de una persona depende de cuán arraigada está en Cristo

I. El Árbol Plantado Junto al Agua (Jeremías 17:7-8)
- "Bendito el hombre que confía en el Señor… será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente"
- Ese árbol no teme el calor, sus hojas están siempre verdes, nunca deja de dar fruto
- Incluso en tiempos de sequía, si las raíces alcanzan corrientes subterráneas, el árbol prospera
- Imagen de la vida cristiana: la crisis no destruye al que está profundamente arraigado en Cristo

II. Arraigados y Sobreedificados en Cristo (Colosenses 2:6-7)
- "Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe"
- No basta con haber comenzado en Cristo — debemos seguir creciendo en él
- Las raíces crecen hacia donde hay agua viva: la Palabra de Dios, la oración, la comunidad

III. La Estabilidad Espiritual Viene de la Profundidad de las Raíces
- La fortaleza visible (fruto, hojas verdes) depende de lo que ocurre bajo la superficie
- En tiempos de tormenta, lo que sostiene es la raíz, no las ramas
- Nuestra respuesta a la adversidad revela cuán profundas son nuestras raíces en Dios

IV. Eliminar lo que Contamina el Corazón
- Metáfora del ratón en la casa: sabemos que está ahí, pero duele sacarlo
- Nos acostumbramos al pecado, la mala actitud, lo que no debe vivir en nosotros
- Para estar verdaderamente arraigados en Cristo, debemos identificar y eliminar lo que contamina
- "Usted sabe qué pestes tiene en su corazón" — el primer paso es reconocerlo

Conclusión: Para dar fruto en todas las estaciones de la vida, debemos extender nuestras raíces hacia Cristo — la fuente de agua viva — y eliminar todo lo que estorba ese crecimiento